Camino de Santiago a Fisterra-Muxía

El Camino de Fisterra-Muxía es la única variante del Camino de Santiago que no termina en Compostela. Este tramo es una excelente opción para todos aquellos peregrinos que al llegar a la Plaza del Obradoiro sientan la necesidad de terminar su camino en un final más físico, y no menos espiritual, en las tierras más occidentales de nuestro continente. Este Camino de Fisterra-Muxía, este epílogo del Camino de Santiago, sale de Compostela atravesando el curso del Río Sarela. En el Alto do Vento, el camino se adentra ya en el Ayuntamiento de Ames, donde luego de conocer el pequeño pero histórico puente de Augapesada, el peregrino tendrá que hacer frente a una dura ascensión que le llevará hasta el Alto do Mar de Ovellas. Desde allí empieza un agradecido descenso hasta Ponte Maceira, ya en el Ayuntamiento de Negreira, donde el peregrino tendrá que atravesar el curso del Río Tambre por su histórico puente antes de caminar bajo el arco del monumental Pazo de Cotón. Es precisamente aquí, en el centro de Negreira y a escasos metros del Pazo de Cotón, donde nos encontramos. En el Café Bar Imperial ofrecemos menús del día para peregrinos desde hace años, así como variedad de bocadillos y raciones. Además, disponemos de un ininterrumpido horario de cocina desde la 13:00h del mediodía hasta las 23:00h de la noche. Luego de un merecido descanso en Negreira, el peregrino tendrá que recorrer ahora los ayuntamientos de Mazaricos y Dumbría. Es precisamente en Dumbría, más concretamente en la aldea de Hospital, donde el peregrino tendrá que escoger su final, ya que el camino se bifurca; o bien terminar en Finisterre o bien en Muxía. Si el peregrino decide terminar en Finisterre, tendrá que recorrer antes los ayuntamientos de Cee y Corcubión, mientras que si decide poner fin a su camino en Muxía, tendrá que pasar por el núcleo urbano de Dumbría y adentrarse en el ayuntamiento de Muxía por la zona más agrícola de este municipio. Los ayuntamientos de Finisterre y Muxía están unidos por un tramo del camino donde el Atlántico es el protagonista, por lo que el peregrino también puede visitar ambos finales sin la necesidad de volver hasta la bifurcación de Hospital. Una vez en Muxía, el peregrino encontrará el Santuario de Nosa Señora da Barca y la famosa Piedra de Abalar. En Finisterre; esa mítica punta terrestre que se adentra en el Atlántico, ese perfecto final físico. Pero si algo tienen en común estos dos finales es que son los territorios más occidentales de la vieja Europa, y en sus horizontes imperturbables, solo hay cabida para el sol, el cielo y el mar.